El amor, es como el ajedrez.

Regresamos después de una ausencia con un pequeño escrito, no es el tipo que acostumbro a realizar, pero esta vez el tema salió de esa manera y pues siempre hace bien experimentar nuevos estilo, si les agrada o no, dejen su comentario, gracias.

El amor, es como el ajedrez.  Solo se trata de saber llevarlo con una grata armonía con el resto de las piezas. Cuando menos te das cuenta, la piezas se encuentran en el lugar idóneo para llevarlo todo a gane, sin embargo, puede que el rey y la reina se encuentran lejos uno del otro; compartan casillas de fondo diferente y se encuentren en lados opuestos del tablero. Cualquier descuido es jaque mate. Sirvámonos de no adjudicar a la reina un género femenino, ni al rey uno masculino, simplemente, interpretar las situaciones que se llevan acabo en el tablero. Sigue leyendo